Wednesday, March 25, 2009

Jugate conmigo

Hace unos meses, una amiga mía que sigue el blog con constancia y devoción, confesó que luego de uno de nuestros acostumbrados viajes a los ´80 se pasó la tarde jugando al Frogger.

Los jueguitos electrónicos, los de antes, fueron mi pasión. Asi que ya dedicaré más tiempo a templos como Bowling Sacoa y Juegos Plaza, que ya desde los ´70 me hicieron perder horas de playa y mucho dinero a mi papá.

Space Invaders, Galaga, Donkey Kong, Pac Man…

Los dejo con lo que me pareció la mejor versión gratis para jugar al Frogger en Internet.

Los gráficos son casi idénticos a la versión original y los sonidos están muy bien logrados, aunque le faltan algunos como la musiquita, el CROAAAC! ese tan particular de cuando metías la ranita en una de las casas y el “túnununu nununú” de cuando se moría. El ritmo también es un poco acelerado, pero vamos, esto es como andar en bicicleta.

Fijate cuántos niveles podés hacer y si te pescan jugando en el trabajo, pasale el link a tu jefe y a ver si se resiste!

Tuesday, March 17, 2009

¡Échese un tinto, maestro!

Pasan cosas lindas en una familia. En otras no. Especialmente si la madre le da al novi desde los comienzos. Un sino de los tiempos.

Todo dicho esto con humor y respeto a nuestras madres que fumaron, bebieron y vaya a saber cuántas cosas más antes de tenernos. ¡Salú!

Wednesday, March 11, 2009

Diez minutos para el recuerdo

Hablando con un amigo de nuestros romances de adolescencia, me acorde de un programa que nos acompañaba por la tele mientras nosotros viviamos la vida de verdad, nos topabamos con las primeras ilusiones y los primeros besos.

Pelito, que salia por Canal 13 entre 1983 y 1986 y fue semillero de chicos como Adrian Suar, Julian Weich o Nicolas Monje, abrio paso luego a Clave de Sol, programa que debo confesar miraba con entusiasmo aunque ya estaba mas grande.

Me acuerdo que la cortina del programa empezaba con la palabra Pelito escrita en letras con dibujos, una medialuna, un lapiz, etc. y habia unos chicos corriendo lo que parecia una carrera urbana por una calle de barrio.

Los dejo con este video donde varios de ellos cuentan sus experiencias y como fue que llegaron a ser los chicos de Pelito, como eran sus personajes y la respuesta a veces intensa del publico.

Wednesday, March 4, 2009

El Topolín, qué inmundicia

El Topolín, convengamos, era pura bolsa y poco chupetín. Y como chupetín, era inmundo.

Yo no sé si era que en el kiosco al que iba mi abuela los tenían viejos, pero los recuerdo como una pestilencia redonda, de color naranja blanquecino y con gusto a mandarina pasada. Eso, mandarina pasada, ¿viste, no? Medio desabrido, medio seco, medio pegotoso, un asco.

Lo único que valía la pena del Topolín era la sorpresa. Y no realmente el juguetito de plástico berreta que venía adentro, sino eso, la sorpresa. ¿Te acordás? La anticipación de abrir la bolsita y no saber con qué te ibas a encontrar. ¿Sería un soldadito de plástico verde inmundo o un autito con rueditas y que además, rodara?!

La bolsita era roja y amarilla, con el consabido topo en el frente, y hacía un ruidito simpático cuando la abrías. El juguete en general era diminuto y había que hacer a un lado el chupetín para pescarlo.

Imagino que cada quien tendría su técnica y habría quienes romperían la bolsita para que todo cayera al piso y hacerse del juguete más rápido. Yo no, que sé yo, a mi me daba pena mi abuela, que se había ocupado de comprar la pestilencia. Así que me enchufaba el chupetín en la boca primero y luego estiraba los deditos para sacar eso de lo que hablaba antes… la sorpresa!

Decime, ¿todavía existe el Topolín? Y si hoy tuviéramos la bolsa enfrente, ¿a qué sabrían las sorpresas, eh? Dale, andá a comprar uno, que acá no tengo, estirá los deditos y contame, ahora que estamos grandes ¿a qué saben las sorpresas?