Monday, July 20, 2009

Encontrame a María

Me siento yo, con nombre y apellido. Quiero a las cosas que siguen mi sentido. De lo que uso, no importa tanto el nombre, porque mis pies saben llevarme a donde... Claro, y ahora andá a sacarte la cancioncita de la cabeza.

La cosa es que yo estoy buscando a María. ¿Quién era esa chica?

Y la razón por la que la busco no es por la propaganda de Flecha, sino porque creo recordar que hacía otra propaganda en la que aparecía vestida de escolar, en una situación de romántica inocencia con un chico, y recuerdo que esa propaganda nos hacía suspirar a todos.

A ustedes, imagino que por lo bonita que era la niña, a nosotras por esa asociación con el amor adolescente, tan en boga por aquellas épocas.

Entonces, ¿de qué era esa propaganda? ¿Era de una golosina? ¿Vos te acordás?

¿No me encontrás a María?***

***Encontramos finalmente a María: En la realidad, la chica se llamaba Felicitas Uriburu y el chico era Eduardo Molina. Una amiga me pasó el dato y otro amigo cuenta que fue alumna de su madre en la escuela secundaria. Nos quedó por confirmar que la propaganda de la golosina era la de Fliker y nos encantaría encontrar el clip. Si alguien lo ve, please, ¡avise¡

*** Actualización 2013: Encontramos también el clip. Suspirá aquí.





Thursday, July 9, 2009

¿Para enamorarse bien hay que venir al Sur?

Noooooo. Para hacer bien el amor hay que venir al Sur. Sin amantes ¿quién se puede consolar? Sin amantes esta vida es infernal.

Eppaaaaaa! A que ustedes no la recordaban así. En nuestra infancia, la versión original de la Carrá fue diluída en obediencia debida a nuestros altos mandos y yo crecí cantando:

"Para enamorarse bien hay que venir al Sur, lo importante es que tú vayas donde quieras tú. Sin amores, quién se puede consolar, sin amores, esta vida no es igual".

¿Sin amores, quién se puede consolar? Noooooo. Sin amantes, quién se puede consolar. Epaaaa.

Un fenómeno. La letra original es imperdible. Y por favor, tampoco se pierdan los moñitos en las camisolas de los muchachos del principio y los shorts ultra short de las chicas. Yo tenía uno blanco con el ribete en rojo, pero esa es otra historia.

Ah! Y si te deja, no lo pienses más: ¿espera a que se pase y vuélvete a enamorar? Error. "Búscate otro más bueno y vuélvete a enamorar".

Eso sí, en el Sur se pasa mejor. Gracias San por pasar el dato. Aguante el Cono S.

Wednesday, July 1, 2009

¿Verdad o Consecuencia?

"Verdad o Consecuencia", convengamos, era un juego sin mayores consecuencias. En el mejor de los casos, el chico o la chica que te gustaba por fin se enteraba y aceleraba el trámite. En el peor de los casos, te ligabas un beso del chico que no te gustaba tanto.

Solía ser una parte obligada de las reuniones de adolescencia, y aunque generalmente era inocente y no pasaba a mayores, vamos a ver, quién no recuerda un sonrojarse, una vergüenza velada y el momento temido en el que te preguntaban: "¿A vos quién te gusta?".

Nos sentábamos todos en ronda de sofá y empezando por un chico cualquiera elegíamos, "Verdad" o "Consecuencia". Si "verdad", había que responder la pregunta que te tocara. Si "consecuencia", que alguien te ayude.

Si eras chica, seguro preferías verdad. Te librabas de los peligros de la consecuencia y además podías mentir. Si eras varón, tal vez elegías consecuencia y arreglabas todo con un beso.

A veces, era la oportunidad para que los varones se mandaran al frente unos a otros y pusieran al descubierto a algún señor rezagado que no se atrevía a conquistar a la dama. Entre las chicas, la cosa era distinta y mandar al frente a una amiga podía costarte caro.

A mí siempre me pareció un juego sin mucho atractivo e indefectiblemente elegía verdad sobre consecuencia.

Primero, porque jamás confesaría mis secretos más íntimos en ronda de pares - asi que ya sabrán ustedes, señores, que les he mentido. Segundo, porque en cuanto a los besos sin consecuencias los prefiero en privado y con la gente que yo elijo.

Una variante aún más light del juego incluía la opción de "opinión". Asi que la pregunta era "¿Verdad, Consecuencia u Opinión" y la variante opinión se reservaba para ultra tímidos y chicas cautelosas.

De todas formas, el juego tenía su arte y jugarlo fiel a sus principios requería de cierta valentía. Yo no sé... ¿Qué si hubiera "Verdad o Consecuencia" para adultos? ¿Ustedes, se le animarían?

¿Verdad o consecuencia? ¿A vos, quién te gusta?