Monday, September 28, 2009

Sale con Frennys

Mi Willow es una nenita americana. ¿Cómo lo sé? Porque come las papa fritas con ketchup. Nada de abrir el sobrecito de mayonesa y embadurnar papas fritas y hamburguesas.

Y mientras ponderaba esto con cierto desconcierto me acordé de las Frennys y de Pumper Nic.

Pumper Nic era la parada obligada de toda salida con mi viejo. Estaba tan incorporado a nuestros paseos que a veces, él se hacía llamar "el hipopótamo de Pumper", especialmente cuando yo intentaba que se terminara mi comida.

"¿Qué te creés que soy yo?", decía, "¿El hipopótamo de Pumper?" Y ahí nomás, terminaba el plato antes de que mamá pusiera el grito en el cielo.

Yo no he puesto nunca un pie en un McDonald's. No es posicionamiento. Es que simplemente no ha ocurrido, y ahora, después de 15 años en este país, se ha convertido en algo así como una tradición. "Yo a McDonald's no entro y sanseacabó".

Pero, sí que fui a Pumper Nic. A muchos, muchas veces. Comía siempre la hamburguesa con queso y papá se pedía la doble o un Mobur (con jamón y huevo frito). Para mí, lo mejor eran las Frennys (con mayonesa) y el consabido hipopótamo.

Generalmente, pasábamos por Pumper luego de la peli en el cine Los Angeles, de la vuelta a mirar las jugueterías de la calle Florida o de la obra de teatro en el Gral San Martín. El Pumper no aparecía en el plan del día, pero no era necesario. Era fija que cenábamos allí.

Ocasionalmente, cambiábamos e íbamos a otro lugar similar que no tenía tantas sucursales y se llamaba algo así como Chezburger. Allí te daban un caso de Pumper con mostaza y además le ponían pickles (puaj). Me acuerdo clarito que había uno en la esquina de Corrientes y Uruguay y capaz alguno por la calle Florida. No podía competir.

Como todos recordarán, resulta que el Pumper tenía alguna que otra similitud con la cadena americana Burger King y, oportunamente, le pasaron la cuenta. Burger llegó a nuestras tierras y Pumper cambió el logo y fue decayendo. No importa.

En mi memoria y en la de muchos, hubo un sólo McDonald´s en nuestra infancia: venía con hipopótamo y se llamaba Pumper Nic. No tenía payaso adosado ni arcos dorados, pero allá marchábamos nosotros a comer Frennys con mayonesa. Todos tan felices y sin cajita feliz.

Por ahí leí que más tarde, cuando yo ya había cambiado el Pumper por los Pubs, Pumper ofrecía una "cajita infantil" en un intento de competir con McDonald´s.

No me interesa. A mí que me devuelvan el Pumper perdido, con su hipopótamo verde. Prometo retribuirlo con una ronda de Frennys y mucha, mucha mayonesa.

Monday, September 21, 2009

De una ternura perdida

Para todos los que celebran la primavera en el hemisferio sur y se acuerdan del amor y los festejos del Día del Estudiante, de aflojarse el uniforme del cole y salir por las calles de Baires con las carpetas bajo el brazo, este cover del Flaco Spinetta de la canción de Tanguito "Amor de Primavera".

Como me dijo alguien por ahí, un tema de una ternura perdida. ¡Feliz Primavera!

Sunday, September 6, 2009

No se puede parar la música


De vuelta de las vacaciones, estaba mirando con detenimiento la lista que el COMFER publicó hace cosa de un mes con los temas cuya difusión fue prohibida entre 1969 y 1981. Tratar de descifrar la lógica detrás de las decisiones es, al igual que toda esa época, desquiciante.

La lista incluye todo tipo de canciones, con temáticas e intérpretes diversos, de Víctor Jara a Roberto Carlos, de Charly García a Cacho Castaña.

Cacho, cae en desgracia por títulos regalones como “Cara de tramposo, ojos de atorrante” o “Si te agarro con otro te mato”, mientras que Camilo Sesto no logró conquistarlos con su propuesta de “Amor libre” y el Flaco Spinetta hablaba demasiado claro en "Me gusta ese tajo".

Años más tarde, Las Primas se darían el gusto y le pedirían a Antonio que sacara la mano, pero por ese entonces temas sugerentes como “Le bajás la caña para ir a pescar” o “No me toquen el instrumento” tuvieron que esperar.

Aparentemente, el ente calificador también consideraba que amar con desgano no era algo para andar difundiendo por la radio, así que “Yo te amo pero no mucho”, no vió el aire en 1969.

Tampoco parecía estar de acuerdo con alimentar la vagancia, entonces el tema “Doña Fiaca” de Eladia Blázquez, quedó afuera en 1978 y por si acaso, el “Hoy no me levanto de la cama”, de Manolo Galván, también.

El COMFER no sólo se ocupó de nuestros artistas de habla hispana, sino que por suerte, tuvo tiempo de aprender idiomas. Jaque a la reina y no podría difundirse “Lay Down, Make Love”, de Queen. También osaron meterse con la diva del Disco Donna Summer en su pleno apogeo y John Lennon, Eric Clapton y Rod Stewart corrieron la misma suerte.

Para uno de los temas, la lista se toma la molestia de incluir el problema. El estribillo repite "Wake up make love". Desconozco si hacer el amor estaba prohibido, pero en todo caso, no era para andar cantando.

“Chamarrita de un milico”, de Alfredo Zitarrosa, parece una inclusión obligada, igual que “La guerrillera”, de Horacio Guarany o "Hasta siempre", de Carlos Puebla. Otros temas, no son tan cristalinos.

Tampoco es claro por qué algunas canciones fueron lisa y llanamente prohibidas y otras fueron solamente consideradas no aptas para el horario de protección al menor, entre ellas: "Quiero tu divorcio", "Que no me llamen tu mujer" y "Rompamos el contrato". Siempre me intrigó un poco eso del "horario de protección al menor", finalmente puedo ver de qué me protegían.

Y mientras yo crecía, protegida y a salvo de escuchar por la radio temas como Viernes 3AM, los Village People y otras yerbas, sonaban. No se puede parar la música ¿o sí?