Sunday, March 28, 2010

What, Me Worry?

Sí. Yo sé que mejor haría en ocuparme de las revistas Anteojito y Billiken, pero resulta que un amigo reflotó esta reliquia y no me pude resistir.

Se trata de la revista MAD, que en su versión argentina, fue mi literatura de cabecera a fin de los años 70 y hasta que se dejó de publicar en el país a principio de los 80.

A partir de entonces, me entretuve releyendo los números viejos que se conseguían en mi librería de canje favorita, hasta que un día - ya cansada de leer por enésima vez las mismas sandeces de la conocida barra de idiotas - me gradué a la revista Humor y más tarde incorporé SexHumor.

Pese a su corta vida, muchas cosas de la revista MAD quedaron plasmadas en mi memoria, causando un daño irreparable. Una de ellas, no la más importante pero sí la más dañina, Alfred E. Neuman, quien en 1955 apareció en un borde del número 24 cuando MAD se convirtió en revista y de allí en más fue su cara emblemática.

Alfred, en inglés o en español, siempre una figura cautivante con su cara idiota y decires sagaces. Sus frases editoriales, escondidas bajo el tíltulo en la primera página, nos regalaban con alguna genialidad rayana en la estupidez. Un ejemplo de un número de 1980: "Para algunas personas, contar calorías es un peso que no se pueden sacar de encima". En fin.

Para compensar, al final de la revista, estaba "la dobladita": una genialidad de contratapa, casi siempre bien lograda. No quiero imaginar lo que sería traducir la versión original en inglés para que todo cuadrara.

Según cuentan ellos, así que andá a saber si es cierto, la dobladita fue la ingeniosa respuesta de MAD a la página central desplegable de Playboy. No sé qué opinarán ustedes, pero la dobladita de MAD generaba mucho más placer y horas de esparcimiento. Yo, por ejemplo, trataba de identificar las figuras y los textos sin doblar la contratapa y luego verificaba mis aciertos (o falta de ellos) doblándola. Con Playboy no se podría hacer lo mismo.

Creo que la revista MAD me ayudó a desarrollar mi sarcasmo incipiente y con su estilo sagaz y juguetón, alimentó en mí el hábito de enarcar las cejas para cuestionar el mundo que nos rodea. Nada que yo pueda escribir sobre ella le haría el honor que se merece, aunque sí valga esto como modesto intento de justificar mi afición por la sátira y el humor absurdo (¿o es idiota?).

Mi papá me conseguía en "el centro" los números dobles que importaban de Estados Unidos y recuerdo que en nuestras salidas habituales, paraba en cada kiosko de la calle Florida para preguntar si la tenían. A veces el precio de tapa era "Más barato que un bife", pero más frecuentemente indicaba sencillamente "¡Tirado!"

Eran tiempos de Viaje a las Estrellas, Las Vegas o Starsky y Hutch y sus parodias de series y películas, de la mano de Dick DeBartolo y Mort Drucker, eran mortales. En algunos casos, me tocó leer la sátira de MAD antes de ver la película y después, ni falta que hacía. ¿Algunas? La Guerra de las Galaxias, el Superman de Christopher Reeve, la bazofia de Tiburón II, Kramer vs. Kramer, Encuentros "tuuu tuu tuuu tuu, tuu tuuu" Cercanos, Fiebre de Sábado por la Noche, Los Cazadores del Arca Perdida, Rocky...

No era muy fana del popular Spy vs Spy, la tira del cubano Antonio Prohías, pero sí me mataba de risa con Don Martin y sus exaltadas onomatopeyas.

Mis favoritos: Modos de Berg o "El otro lado de las cosas", de Dave Berg, el humor marginal de Sergio Aragonés y los "MAD echa una mirada sobre..." También, "Respuestas mordaces a preguntas estúpidas", del creador de la dobladita Al Jaffee, que me dio más de una idea que no llegué a poner en práctica.

Y debemos mencionar que la caripela final del amigo Alfredito, se la debemos al ilustrador Norman Mingo, quien se encargó de perfeccionar sus rasgos hasta dejarlo así de bonito.

MAD, fundada en 1952 por William M. Gaines, continúa vigente en su tierra natal. Cada tanto la hojeo en la librería y aunque no la compro con regularidad, estoy esperando que mi Willow crezca para que me la tire por la cabeza al grito de: "What, Me Worry?".

Sunday, March 21, 2010

Que le den Candela

La culpa de todo la tiene Georgie. En una conversación totalmente no relacionada, mi amigo Georgie, que viene a ser el hermano de mi amigo Ernie, mencionó la palabra Candela.

Desconozco a qué se refería, ya que en realidad estábamos hablando de The Moody Blues y conversando sobre si eran rock sinfónico o progresivos.

Ernie, que sabe una bocha de música por haberse dedicado a esto toda la vida, de paso, nos dice que The Moody Blues eran sin duda rock progresivo, aunque hacia los 80 y el final de su carrera se convirtieron más en pop. A lo que yo contesto, dame los Moody Blues de los 60/70, quedate con los de los 90 y hacé con los de los 80 lo que puedas, todo al ritmo de Your Wildest Dreams.

Pero nada, que una cosa lleva a la otra, y Georgie dijo "candela"**.

Ay ay ay... ya nos hemos detenido en Banana a su debido momento, bueno... ahora... que le den Candela.

Candela
, fue el dúo que integraban las hemanas Inés y Analía García Escariz y cuyos temas sonaban hacia fines de la década del 70 y los primeros años de los 80. Editaron sólo tres discos como dúo, y tras separarse, Analía sacó un último disco solista en 1985, pero para entonces, Candela ya no era parte de nuestros amores adolescentes.

Recuerdo que hacia el año 1982 nos deshacíamos con mi amiga María Laura escuchando sus temas, las dos sentadas en la cama de su cuarto, con un acolchado turquesa y almohadones al tono y soñábamos no sé bien con qué amores ni con qué pesares, pero la música lo acompañaba muy bien.

No me acostumbro a estar tan lejos de vos y verte me hizo mal verte, rasgueando una guitarra mal tocada, yo haciendo los bajos y ella los agudos de las armonías y soñando con el amor de los caballeros de turno.

Candela... no duró mucho y no lo recuerdo a menudo. Pero gracias a Georgie, aca estoy, casi 30 años más tarde, una noche de sábado cantando Candela y haciendo los bajos, mientras mi marido se agarra la cabeza y (secretamente) implora que antes mejor ponga Banana.

**Ahora ya sé por qué Georgie dijo "candela" y a qué venía. Pero no hay caso, el daño ya está hecho.


Tuesday, March 9, 2010

Que sea el sol

Este posting va en honor de un amigo de un amigo. En realidad, amigo de muchos amigos ya que he notado que tenemos gran cantidad de amigos en común, aunque no nos conocemos.

Solemos coincidir en Facebook, en el muro de otra amiga en común y compartimos lo que ya parece la rutina de regalarla con una serenata de "Que sea al sol", el mega himno de Pedro y Pablo que para mí, por alguna razón, siempre será "Que sea EL sol".

Ante la menor mención a sol, lluvia y hasta piletas, allá vamos. A veces con la primera estrofa, a veces con los coros, y en una ocasión con una maravillosa interpretación de armónica.

Sin más introducciones: Rodrigo, esta va por vos, para vos. Y para los que no se saben la letra, ya va siendo hora de que se la aprendan y canten con nosotros. Búsquenla abajo.

Y si es en el campo, mejor.



Que sea al sol (Pedro y Pablo)

Sabes que con tu forma de ser libre
Estás edificando libertad
Con esa tu costumbre de colores
Y tu conocimiento sensorial

Sabes que somos muchos en la tierra
Los que vivimos música y amor
Más allá de países y fronteras
En una compartida dimensión

Sabes que nacen hijos de la fuente
Sabes que crecerán y cantarán
Pero que sea al sol, que sea al sol
Y si es en el campo mejor

Sabes que la montaña es el camino
Que comunica al hombre con su Dios
Sube por la ladera peregrino
Hasta la cumbre de tu elevación

Sabes que nuestros hijos ya lo saben
Sabes que crecerán y subirán
Pero que sea al sol, que sea al sol
Y si es en el campo, mejor