Tuesday, September 21, 2010

Mañanas campestres

Creo que todavía no me he metido con ellos. Con Arco Iris, digo.

En Buenos Aires conservo el segundo disco de ellos, un vinilo heredado de una vecina mucho más grande que un día decidió ser moderna y se pasó a cassette.

Hace poco, le regalamos a mi hija una guitarra para su cumpleaños. La enana tiene 4 años, pero cuando la vi sentada, con los pelos en la cara y la guitarra en las manos, pensé: "No, si ahora lo único que falta es que le enseñe a tocar Mañanas campestres".

Nada de "Zamba de mi esperanza" ni el fogonero "Rasguña las piedras - Tocate algo que sepamos todos"(uf). Lo primero que se me ocurrió fue "Mañanas campestres". Por ahora vamos por el LA Mayor.

Hay varias canciones del Rock Nacional que para mí evocan ternuras olvidadas. "Estación" de Sui Generis, "Como mata el viento norte", de La Máquina, "Si el manzano duerme", de Soluna, el grupo de Santaolalla después de Arco Iris y en el que también participaba un joven Alejandro Lerner.

"Mañanas campestres" evoca, además, frescuras de primavera. Esa sensación exultante donde todo era posible y la vida se iluminaba.

No importa si estás al sur o al norte, hoy es un día de primavera. ¡Felíz Día, chicos! Y vos, Willow, andá agarrando la guitarra.

Mañanas campestres, perfumadas de azahar, un gorrión se escapa de tu voz, en el río la cara de los dos. El viento nos cuenta la historia de un lugar...