Saturday, December 31, 2011

Dennos un mañana

¿Se acuerdan? Yo soy el mañana del mundo, de mí nació la esperanza, soy la gente del futuro, que en todas partes avanza.

Todavía hoy, cuando escucho esta canción, se me pone la piel de gallina.

No sé si lo creía entonces, y no sé si lo creo ahora. No sé si el mundo nos salió tan bien a la gente del futuro que en todas partes avanza.

Pero este mensaje es una canción, una canción llena de ilusión.

Haz por favor que tengamos tú y yo un mañana. Si a un acuerdo llegamos habrá paz y habrá unión, mañana.

Hay que vivir con amor. Dennos un mañana y construiremos un mundo mejor.

Un mundo mejor. Feliz 2012, chicos.

Y a ver si en el nuevo año me pongo un poco más las pilas y escribo más que ya me está dando cargo de conciencia.


Monday, November 28, 2011

Esto no es un chivo

Ayer, mientras trabajaba, sola en la oficina por el feriado de Acción de Gracias, me decidí a probar el servicio de música online Spotify.

Mi prueba de fuego para todos estos servicios, gratuitos o pagos - nunca ilegal - es cuál es su oferta de Rock Nacional.

Después de pasarme la tarde entre planillas de Excel y escucharme toda la oferta de Sui Generis, me decidí a ponerlos a prueba.

Debo decir que quedé tan conforme que empecé a recomendárselo a los amigos.

El Flaco Spinetta. Charly. Celeste. Pedro Aznar. Porchetto. Litto Nebbia. Alejando del Prado. Fito Paez. Los Abuelos de la Nada. Leon. Baglietto. Lito Vitale. Nito Mestre. Seru. Pedro y Pablo. Vivencia. La Fabi. Polifemo. Vox Dei. Piero. Roque Narvaja. Los Pericos. La Portuaria. Los Fabulosos. Los Enanitos. El Salmón. La Bersuit, aunque casi, casi, no sea de los 80.

No encontré Candela, ni a Marilina. Y ahora noto que rara vez menciono a Soda (que está) pese a que lo he bailado a gritos subida a las mesas de algún bar.

Sabina. Serrat. Serrano. Silvio. Pablo. La Negra Sosa. Victor Heredia. Facundo Cabral. Barón Rojo. Tequila. Perales. Julia Zenko. Teresa Parodi. Luis Salinas. Chango Spasiuk. Rubén Rada. Jaime Roos. José Angel Trelles. Sí, ya sé, no son Rock Nacional, pero están.

Los uruguayos Cuarteto de Nos. Onda Vaga. El patagónico Lisandro Aristimuño. Hasta - he de decir - encontré Banana, Valeria Lynch, Pimpinela y Juan Ramón.

Eso sí: No encontré a los Redondos… mmmhhhh… Cruel gaffe. No pueden faltar. Ni a Las Viudas. Ni a Virus.

Para ustedes, los que viven cerca de sus fuentes y pueden pasar de la Mega o la Rock&Pop, capaz esto no les parezca significativo.

Para mí, que hace casi 20 años, rebobino en mi recuerdo el TDK con la BIC, encontrar un servicio gratuito online que me acerca a mis emociones, mis vivencias, las letras de mi vida, no tiene precio.

Así que che, perdonen la cursilería, pero si hoy pudiera tatuarme algo en el antebrazo, eso sería: Gracias Spotify. Te juro que te quiero tanto como odio a los Pitufos.

Y que quede claro, esto es amor puro. Esto, señores, no es un chivo.

Un detalle a saber: Entiendo que sólo está disponible en algunos países. Argentina no es uno de ellos, pero, a diferencia de Legui, en Europa, se consigue.

Friday, November 25, 2011

Un corte, una quebrada

Y volvemos. Como decía Silvio Soldán en "Grandes Valores del Tango".

Después de un hiato, así, porque la vida a veces se toma recreo, vuelvo con "Yo te conozco de antes".

Un abrazo, chicos. Sigan leyendo.

Ceci

Wednesday, September 21, 2011

Hubo un tiempo que fue hermoso

Una amiga, me pasó esto. Lo tengo visto varias veces, capaz que ustedes también. Pero inevitablemente siempre que lo escucho me sonrío.

Me tocó el alma "una época en la que dejabas a tu novia por carta". Siempre tuve debilidad por los intercambios epistolares y conservo muchas cartas y expresiones del amor escrito. Y me enamoró el "con la chica que le gusta a un amigo, jamás".

Me sonreí ante la mención de "Nueve semanas y media". Bailar el tema de Joe Cocker con entusiasmo me valió comentarios que todavía me persiguen. Me emocioné con "Tirá para arriba" de Miguel Mateos. Y no, yo nunca imaginé la vida sin música.

Vean si no. Los desafío a reconocer menos de 30 de las cosas que mencionan. A que no.

Recordar no es ir para atrás, es ir para adentro, dicen. Algo que yo vengo haciendo con este blog y con amigos reencontrados, hace como tres años.

Hubo un tiempo que fue hermoso.

Tuesday, September 13, 2011

Otra vez le damos a Banana

Hay gente que insiste con Banana. No hay caso. Así que otra vez, le damos a Banana. Qué vas a hacer.

Pero es que bueno, che, también, miren lo que encontré.

César cantando "Con la lluvia volverá el amor", acompañado por: ¡la Orquesta Filármónica de Costa Rica!

La verdad es que cuando lo empecé a escuchar fruncí el ceño con cara de qué asquito. Ese arreglito sincopado y la orquesta detrás. Antes Cindor.

Y después, me fue ganando la tonadita juguetona y para cuando llegué al estribillo ya casi que pelé el encendedor y volví a recordar que yo no termino de definir mi relación con Banana. César, ¿te quiero o no te quiero? Mi amor, tenés que volver.

Pero sólo fue un momento de debilidad. La lluvia cae y deja en mí, tu recuerdo, tu recuerdoooo. Eso. Fue sólo un momento. (Sé que voy a volver).

Guarda que promediando la segunda parte está cortado. No se copen demasiado y se queden con las ganas.

Monday, September 5, 2011

Un clásico: Hello Kitty

Este fin de semana, le festejamos el cumpleaños a mi hija. Cinco años cinco.

Cuando tuvo que elegir las decoraciones de la fiesta, la niña no dudó un segundo: Hello Kitty.

Una amiga comenta: "Yo no puedo creer lo popular que Hello Kitty sigue siendo, 20 años más tarde.... (¿o son 30?)". Y no puedo más que darle la razón.

Calcomanías, lápices, cartucheras, hebillas, billeteras, papel de carta, tarjetas. Para las que cursamos la adolescencia en los '80, Hello Kitty llenó páginas enteras de nuestras agendas.

Hello Kitty, es por supuesto, esa gatita blanca de moño rojo, símbolo emblemático de la firma Sanrio, que fue fundada en Japón hace 50 años y llegó a Occidente en 1976.

La firma tiene muchos más personajes en su línea de diseños de útiles escolares, papelería y accesorios, pero la estrella es sin duda Hello Kitty.

Según cuenta Sanrio, Hello Kitty nació el 1 de noviembre y vive en Londres con sus padres y su hermana melliza. Le gusta viajar, leer y escuchar música y - como Roberto Carlos - también quiere tener muchos amigos.

De mi adolescencia también recuerdo que eran muy populares My Melody y Little Twin Stars, cuyos nombres - me entero ahora- eran Kiki y Lala.

Así que, sí, desde mis años '80 a los 5 añitos de mi Willow, no han cambiado mucho las cosas. Y creo que digo bien.

Mientras otros dibujitos se han aggiornado leve o drásticamente, Hello Kitty parece conservar su línea clásica. Algo que a la hora de elegir, tiene doble ventaja porque nos gusta a las dos.

Una cosa que no ha cambiado tampoco es el gusto de mi niña por los tatuajes. Así que en la bolsita de cumpleaños, agregué algunos para sus amiguitas.

Esta mañana, no me di cuenta y me vine a la oficina con un tatuaje muy visible de Hello Kitty en el brazo izquierdo. Qué bueno que acá hoy es feriado y no hay mucha gente alrededor.

Saturday, August 27, 2011

Mamá, amigos, tengo una TV color

Hace unos días, en una conversación con mi marido y su amigo Marian, se me ocurrió citar al paso "mamá, amigos, tengo una TV color", como quien cita a Dire Straits con los microondas y MTV.

El comentario no hizo eco en sus jóvenes cabezas y creyeron que estaba diciendo algo del estilo de "ese es tu walkman qué moderno, tiene pilas". Nunca habían escuchado hablar de Gustavo Santaolalla de los 80. El Santaolalla que te cantaba "Ando rodando", "Si me llaman por teléfono no estoy" y también esto.

Así que se los dejo. Para esos que en los 80 tenían TV color pero estaban muy chiquitos para andar grabando cassettes en la radio.



Saturday, August 20, 2011

Nada que envidiarle a Banana

Jamás lo admitiría. Por respeto, por adhesión, por legado, por amor. "Los Gatos" son "Los Gatos" y Lito Nebbia es … Lito Nebbia.

Esperen: ¿Nunca les confesé mi amor por Lito Nebbia? Pues ya era hora de que lo hiciera.

Y no necesariamente por "La Balsa". Lito por muchas cosas. Aunque tal vez, más que nada, Lito por "Sólo se trata de vivir", un tema que en mi adolescencia repetí cual mantra.

Creo que nadie puede dar una respuesta ni decir qué puerta hay que tocar, creo que a pesar de tanta melancolía, tanta pena y tanta herida, sólo se trata de vivir.

Dicen que viajando se fortalece el corazón. Parece que yo me lo tomé muy a pecho.

Pero volviendo al título de este post, estaba atormentando a mi marido con Gustavo Santaolalla, específicamente con Santaolalla, Ara Tokatlian, Dana y compañía, vale decir: Arco Iris, a raíz de que comentó no conocer un tema de Santaolalla de los 80.

Una cosa lleva a la otra y la verdad no sé muy bien cómo llegué a Los Gatos y "Viento, dile a la lluvia", de 1968. Pero con los primeros acordes sesentosos me dije: "Esto no tiene nada que envidiarle a Banana".

Por una de esas cosas de la asociación libre pensé en "Con la lluvia volverá el amor". Y ustedes ya saben lo que yo pienso de Banana. Esto. Y también esto. La lluvia cae y deja en mí, tu recuerdo. No veo por qué no.

Ya volveré a Lito, por supuesto, porque si aún no confesé mi amor por Lito… ya va siendo tiempo de hacerlo.

Ahora sí: Dile a la lluvia… y no me tiren con un cascote que yo sé que "Los Gatos" son "Los Gatos", pero es que escuché este tema nomás y pensé: "Esto no tiene nada que envidiarle a Banana". Pero a diferencia de Banana, esto me encanta.

Viento, dile a la lluvia que quiero volar y volar. Y volar volar, a descubrir qué pasa en la ciudad. Pero no nos metamos con Piero que si no acá nadie duerme.



Friday, August 5, 2011

Odio a los malditos Pitufos

Parece que no quedó claro. Yo creí que lo había explicado suficientemente, pero no. No quedó claro.

Los malditos Pitufos reencarnados me asaltan por todos lados. No fue suficiente padecerlos en mi adolescencia, caer bajo su influjo, comprar los chicles, dibujarlos en la agenda, coleccionar los muñequitos.

No fue suficiente soportar el debate sobre su peculiar composición social, escuchar todo tipo de sandeces sobre su sexualidad, ni sufrir los comentarios sobre ese caso de Barbie azul que es la Pitufina.

Y ahora, los malditos Pitufos tienen una película. Sus insufribles vocecitas chillonas, en 3D y tecnicolor se reproducen por el mundo.

Los muy condenados se han atrevido de salir de su aldea y aterrizar en la ciudad de Nueva York. Ya los veo saltando de cartel luminoso en cartel luminoso en medio de Times Square mientras la desesperante tonadita pitufa se propaga por las calles de las ciudades. Qué pesadilla.

Nuevamente, la gente habla de los Pitufos. Una amiga quiere cerrar un cine para hacer un Pitufo party. La otra, saca a relucir los moldecitos para hacer los Pitufos de Crealina y los comparte son sus hijos. Una nueva generación de niños expuesta al flagelo de los Pitufos.

Al darme una vuelta por el sitio oficial de los Pitufos, veo que los pequeños suspiritos azules no sólo están en el cine. Tienen fondos de pantalla para la compu, fotos de perfil para Facebook y diseños para tu cuenta de Twitter. Por supuesto, podés sumarte a sus páginas en Facebook y ponerle me re-gusta a cuanta estupidez pitufa aparezca. No te prives.

Estaba en un avión, creyéndome a salvo de la invasión pitufa, cuando mi hija dice: ¡Mamá, los Pitufos! Me di vuelta con incredulidad - que yo sepa los muy desgraciados no vuelan todavía - y veo que en la pantalla del avión aparecen dos de mis mayores pesadillas: McDonald's y Los Pitufos.

Saltando entre arcos amarillos y hamburguesas, allí estaban. Papá Pitufo, Pitufo Valiente, La Pitufina... Una combinación que ni Gárgamel podría haber concebido.

Y yo me pregunto seriamente: ¿Adónde está Gárgamel? Años de serle fiel a Gárgamel. Años de tenerle cariño al gato apestoso. Años de darle mi voto de confianza, creer que un día, de una vez y para siempre, Gárgamel acabará con los Pitufos.

Pero no. Gárgamel viene y me hace esto.

¿Cómo permitió que ocurriera? Se replicaron, se le escaparon y avanzan por el mundo. Hoy Central Park, mañana quién sabe... Desesperante.

ODIO A LOS MALDITOS PITUFOS

¡Azrael, haz algo!

Wednesday, July 20, 2011

Yo sólo quiero

Cortesía de mi amiga Anita que me hizo acordar, hoy celebramos el Día del Amigo con una canción de los 70.

En español o en portugués, este tema emblemático del brasileño Roberto Carlos sonaba en el tocadiscos de mi madre, de mi tía, en la radio, las disquerías y la escuela.

Yo sólo quiero mirar los campos, yo sólo quiero cantar mi canto, pero no quiero cantar solito, yo quiero un coro de pajaritos, quiero llevar este canto amigo a quien lo pudiera necesitar.

Quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar.


Yo no sé si quiero un millón, la amistad es cosa seria y lleva amor y tiempo. Pero esta mañana, dale, cantemos todos.

Los dejo con "Eu quero apenas" - "Yo sólo quiero (un millón de amigos)", de Roberto Carlos y Erasmo Carlos (1974).

FELIZ DIA DEL AMIGO, CHICOS. Den todos los besos, todos los abrazos.

Saturday, July 9, 2011

Hoy mataron a Facundo

"No crezca mi niño, no crezca jamás, los grandes al mundo le hacen mucho mal".

Eso. En Guatemala, hoy, mataron a Facundo Cabral.

"El hombre ambiciona cada día más y pierde el camino por querer volar".

La foto es un cartel visto en 2009 sobre una autopista de la ciudad de Los Angeles.

Cuando lo vi y me detuve lo suficiente como para tomarla, me sonreí. Pensé que con su voz sentida, Facundo me dijo muchas cosas que en mi adolescencia faltaban. Yo era una niña y me habló seriamente, de adulto a adulto.

En versión de Sandra Mihanovich, "Vuele bajo". Gracias Facundo por transitar conmigo una parte de mi adolescencia.

Friday, July 1, 2011

Lo que yo sé de fútbol

Mi marido, que no sigue el fútbol más que para los Mundiales, ayer a la noche trae a la mesa este temita de River.

Nótese que el señor es bostero. No tiene particular inquina por la gente de River, pero es un señor ecuánime, así que no tiene particulares inquinas por nada, ni nadie - salvo el sistema de salud de los Estados Unidos de América y algunas otras cositas.

Yo me enteré tarde en la historia que mi marido era bostero. El dice que no me lo ocultó, que yo lo olvidé o no lo registré. En todo caso, una de las primeras cosas que yo noté fue su inteligencia y después sus pestañas, así que lo del cuadro de fútbol me pasó desapercibido hasta casi 14 años más tarde. La vida te da sorpresas.

Pero la cosa es que a raíz de su comentario caritativo sobre ese temita de River, yo recordé las cosas que de mi infancia sé de fútbol.

Fútbol de infancia era:

- El "Loco" Gatti, con vincha a la frente, pelos sudados y en la tapa de GENTE.

- Los rulos de Mario Alberto Kempes y el peinado prolijo de Daniel Passarella.

- Ubaldo MATILDO Fillol, énfasis en el Matildo.

- River de entonces para mí era: El "Beto" Alonso. Norberto Osvaldo Alonso. Y nada más que el Beto Alonso.

- Boca también era: el "Conejo" Alberto Tarantini, partenaire de Pata Villanueva, que creo que estaba fuerte, aunque no podría asegurarlo, pero seguro, seguro era a menudo tapa de GENTE.

- Otros futbolistas de mi infancia eran: Ricardo "Bocha" Bochini, en Independiente. Pelado y con honra. Y de Independiente también, Ricardo Pavoni.

De los cuadros que jamás olvidaré: Altos Hornos Zapla y Chaco For Ever. Mi viejo jugaba una vez por semana al Prode en la oficina y cuando le tocaba comprar la boleta a él, me hacía elegir a mí quién ganaba, quién perdía. No sé si llegaban lejos, pero los nombres me caían simpáticos. Otros nombres que me caían simpáticos, eran Talleres de Córdoba - no sé por qué - y Cipolletti, por la camiseta a rayas negras y blancas, o negra, y las manzanas, claro.

Hablando de camisetas: la de Ferro estaba muy bien, verde y sin distracciones, y la de Estudiantes de La Plata con sus franjas verticales blancas y rojas. Pero la mejor de las mejores era la de franjas azules y rojas de San Lorenzo, el equipo de mi viejo.

Mi viejo jugaba al fútbol muy bien. Así que para mí, fútbol de infancia también es mi papá pateando la pelota. Capaz alguien por ahí se acuerde. Yo, parece, heredé sus dotes y eso me valió la transferencia a un colegio de niñas ni bien mi mamá se enteró que mis amiguitos con entusiasmo me alentaban: "Pateá, Cecilia!"

Algo que no me gustaba nada: los relatores del fútbol y el fútbol en la radio. Ni el gordo José María Muñoz, ni Víctor Hugo Morales, ni nada. Para mí domingo de fútbol era la radio en el auto o los partidos en la tele con ese ritmo de relato frenético y exaltado y el ruido de la hinchada de fondo, como un mar, interrumpido de vez en cuando por propagandas igualmente frenéticas y de sonido metálico. Me quedó el odio para toda la vida.

Un recuerdo tierno: LAS FIGURITAS!!! Jugar a las figuritas. Coleccionaba las rectangulares, con la foto y el nombre de los jugadores y tenía fascinación por las de lata. Nunca entendí a quién se le ocurrió hacer chapitas de lata, que así se llamaban, CHAPITAS.

Igual, a las redondas nunca pude dominarlas. Eso de conseguir que se dieran vuelta de un golpecito o tirarlas contra la pared haciendo juego con el índice y el pulgar era imposible para mí. Toda una ciencia.

Para todo lo poco que yo he seguido el fútbol, recuerdo bastante y lo recuerdo con cariño. Una cosa que me divertía eran los sobrenombres de los clubes. "El Ciclón", los "Diablos Rojos" y por supuesto los "Pincharratas".

Recuerdo también que a los de River les decían "Gallinas". Pero, claro, de eso mejor no hablar.

Saturday, June 18, 2011

Y cómo es él

Una amiga mía, ni muy joven ni muy vieja, confiesa que a medida que pasan los años, el estado del tiempo tiene más efectos sobre su ánimo. El invierno y los días grises, la ponen triste.

Y yo pienso: ¡No! Son los días grises del otoño, los que te ponen triste. Y al calor del fuego de mi hoguera, te recuerdo hoy. Ya lo dijo Perales.

Ahora, vamos, vamos, que yo sé que hay gente por acá a la que le gusta Banana. No me van a decir que no suspiraron con Perales.

A mí, José Luis Perales me llegó por parte de madre cuando era muy chica. Inmediatamente y de por vida me enamoré de una canción que se llama "El labrador". Cuando tuve edad de no sentir cargos de conciencia, le robé a mi mamá el cassette "Por si quieres conocerme", de 1976. Y cuando me llegó el turno de emigrar, ni pensé en devolverlo. El labrador se vino conmigo.

"Labrador, labrador, tu tierra te está llamando, ya está madura tu mies, labrador, y tu cigarra cantando y tus encinas al sol". Una preciosura.

Pero, conforme pasó el tiempo y nos hicimos adolescentes, las canciones de Perales que nos hacían el coco eran cosas como: "Te quiero, te quiero y eres el centro (con la "ze" a lo español) de mi corazón, te quiero, te quiero, como la tierra al sol".

Yo tenía dos cassettes con los 15 éxitos de Perales. Volumen 1 y Volumen 2, conseguidos a medio peso en una disquería de la peatonal San Martín en Mar del Plata. Recuerdo que entre mate con Chuker y apuntes de Derecho, estudiábamos con una amiga y cantábamos nuestros Perales a grito pelado.

Ahora, si había una de Perales que te hacía estallar el corazón, era: "Y cómo es él". Ya sea porque una era la dejada o simplemente de pensar que un hombre podría cantarte eso, no sé si los días grises del otoño te ponían tristes, pero se te caía la medibacha.

Decía así: "Mirándote a los ojos, juraría, que tienes algo nuevo que contarme. Empieza ya mujer, no tengas miedo, quizás para mañana sea tarde, quizás para mañana sea tarde... ¿Y cómo es él? , ¿En qué lugar se enamoró de tí?".

Yo no sé si eran las imágenes melancólicas de la canción o su alto grado de romanticismo, pero nunca pude cantarla sin detenerme a pensar en cuán trágica es la situación de un amor que se ha ido y la gallardía del sujeto, quien reconociendo la pérdida del amor, tiene la claridad de dejarla ir.

Suspiro… creo que ya por ese gesto, yo me enamoraría de vuelta, pero todos sabemos que cuando el amor se muere, se va. Ella se enamoró de otro. Kaput.

Hay otra canción de Perales que también tiene una temática similar pero un desenlace aún más triste. Dice así: "En la misma cama soñarán, ella y él. El con el amor que conquistó. Ella con él, ella con él. Ella le dirá que siente amor, sólo por él. El murmurará sin contestar, qué hora es, qué hora es". Es mejor así para los tres.

O por qué no, lo que podría ser el desenlace de la canción anterior, esa que decía: "Me llamas, para decirme que te marchas, que ya no aguantas más, que ya estás harta, de verle cada día, de compartir su cama, de domingos de fútbol metida en casa. Me dices que el amor igual que llega pasa y el tuyo se marchó por la ventana y encontró un lugar en otra cama".

"Y te has pintado la sonrisa de carmín, y te has colgado el bolso que te regaló y aquel vestido que nunca estrenaste, lo estrenás hoy y sales a la calle, buscando amor". Liberador.

Habrá quienes me digan que Perales no es Serrat. Que sus letras carecen de delicadezas y que habría que darle un poco más de leña. Pero lo que les falta en poesía, lo compensan en lecciones de vida.

Nosotros teníamos 15, 16, 17 años. El amor era lindo y era feo, pero más que nada era una promesa. Las canciones de Perales, te contaban una realidad posible. Otras realidades. Con lo lindo y con lo feo. Una realidad que siempre estuvo cerca.

En nombre de mi amiga, los dejo con ese himno de Perales, "Canción de otoño", cuando técnicamente todavía faltan unos días y aún no llega el invierno.

Andre, este posting es para vos. Cómo sopla el viento en las ventanas, cómo llueve hoy.

Saturday, June 11, 2011

Los cospeles de Entel

Un señor que es hoy y siempre fue muy respetable, robaba cospeles de Entel.

¿Se acuerdan? Los cospeles amarillo bronce, con el logo de Entel en una cara y dos ranuras gruesas en la otra. Había de corta y larga distancia. Los de larga distancia eran plateados.

Se llevaban con unos bonitos teléfonos naranjas, rectangulares. O su versión más monona de "el huevito", unas casetas modernas que albergaban el: teléfono naranja, rectangular.

Las casetas redondas adornaban, por ejemplo, calles y peatonales, como arbolitos de colores adonde uno se guarecía para hacer una llamada lejos de los ruidos de la calle y con cierta privacidad.

Yo tenía teléfono en casa - algo que en esa época no era tan corriente - así que usaba el teléfono público únicamente para hacer llamados a escondidas, llamados que no quería que mis padres escucharan.

Uno de esos llamados me tocó hacerlo desde la playa, en patas y mojada. Se ve que el teléfono naranja no habría de funcionar bien, porque cada vez que el cospel caía a mi me daba como una patadita.

El muchacho me interesaba, así que calavera no chilla, guardaba los cospeles que rapiñaba en unos tubitos de plástico que se colgaban al cuello y allá partía a probar suerte con la telefonía.

No era época de contestadores automáticos, ni identificador de llamadas, así que era una lotería: conecta no conecta, me atiende no me atiende. Yo no sé cómo los amores de verano prosperaban.

La cosa era tener suficientes cospeles por si el teléfono te los tragaba, se escuchaba mal o se cortaba la comunicación y había que volver a empezar. Así que lo importante era: rapiñar cospeles de Entel.

Y ya que hablamos de esto, volvamos al señor respetable que se los afanaba. La técnica consistía en tomar una pajita de bebida, cortar un pedacito y doblarlo por la mitad. Insertar luego la pajita doblada por la ranura en la que iban los cospeles. Sentarse a esperar o volver al día siguiente.

Cuando alguien insertaba un cospel, la ficha se encontraba con el obstáculo del pedazo de pajita y no bajaba. Por el peso de los cospeles, la pajita iba bajando y las fichas atascadas se acumulaban.

El secreto para hacerse de los cospeles consistía en insertar un alambrecito para empujar la pajita y hacer que cayeran.

¿Lo mejor? Es lo que este señor y sus amigos hacían con el botín.

Cuando pregunté si era lucrativo el trasiego de cospeles, me responde: "Los usábamos para comprar pan".

¿Pan? Sí, pebetes. "Con los cospeles comprábamos pebetes y nos los comíamos", dijo.

¿Así nomás? ¿Sin un jamón, un queso, un sanguchito? Sí. Así nomás.

Uno de esos señores respetables hoy puede ofrecerte mucho más que un pebete sin jamón, pero cuando eran jóvenes, esto es lo que hacían.

Hablando de vuelta de otras cosas que decíamos mal, ahora me acuerdo que también se escuchaba por ahí decir "cóspel", con acento en la "o". ¿O no?

Wednesday, June 1, 2011

¿Lo qué decís?

La pregunta de: ¿qué otra cosa decíamos mal? tuvo su éxito. A continuación, algunas palabras que según los memoriosos, decíamos mal en nuestra infancia.

No conté acá las pronunciaciones castellanizadas de palabras en inglés como “orsai”, "escaléctrix", “sánguche” o “fútbol” - aunque sí cabría poner “fulbo” o “fóbal”, deformaciones del vocablo antes mencionado.

El Tuta, comentó que para él tiene más sentido decir “tevelición” que televisión, y ahora que él lo dice, para mí también. Si usáramos tevelición, sólo tendríamos que referirnos a la T.V. o tevé y no existiría la “tele”. Más simple.

Ante la mención de “tergopol”, Irina acota: “¡Telgopor! (TELa de GOma POrosa)” y yo pienso: “Ja! Qué pregunta para el repechaje. Chupate esa mandarina”.

Tivy no se queda atrás y aporta: “pastafrola” o “pastaflora”. Ajá. Esta es una que me tocó buscar hace años. El uso corriente en nuestros pagos indica que la tarta es una “pastafrola”. Pero según encuentro, el nombre propio es Pasta Flora, dos palabras. Se trata de un dulce que se origina en Grecia, no sé si la antigua o la moderna. Como suele ocurrir con estas cosas, varios países se las disputan.

Igual pasa con el dulce de leche, manjar o arequipe. Y no me meto con la cajeta porque me dicen que en argentino suena feo. Y además, es de cabra. ¿Lo dejamos ahí?

Mi marido arriesgó “mondiola” por "bondiola", pero lo buscamos y son dos productos diferentes. Ambos existen y son correctos.

Pero, magistral como es, agregó utensillo. Así con doble “ll” y dicho con “ye” como cuchillo. Lo correcto, claro, es: utensilio. Un fenómeno.

Acá va la lista. Si todavía decís “calcamonía” o “tergopol”, bueno... cómo decírtelo, ya va siendo hora de crecer, que no de dejar la infancia atrás. ¿Nos falta alguna más?

Alverja
Almóndiga
Amídgalas
Anali
Calcamonía
Canzoncillos
Comisería
Dentrífico
Estuata
Estuatua
Fermacia
Gómito
Grabiel
Minalesa
Murciégalo
Pecsi
Polvadera
Resfalón
Semáfaro
Sojotas
Tergopol
Utensillo
Vedera

Tuesday, May 24, 2011

Notificaciones de Facebook

¿Estás harto de las notificaciones de Yo te conozco de antes en Facebook? ¿Te están llenando el buzón de e-mails cada vez que alguien pone un comentario en la pared del grupo?

No nos abandones. Metete en la página de Yo te conozco en Facebook. Hacé click en el botón de Editar la configuración que está a la derecha del nombre del grupo. Ahí podés seleccionar CUANDO querés recibir notificaciones y desactivar el envío de mails.

Así podemos seguir la conversación sin que nos llenen los buzones.

YO NO FUI, LO JURO. ¡Qué pesadilla!

Un abrazo,

Ceci

Sunday, May 22, 2011

Composición tema: Las calcamonías

¿Qué otra cosa decíamos mal?

Una conversación en el muro de Yo te conozco de antes en Facebook sobre la propaganda de Flecha derivó en una charla sobre calcomanías.

Cuenta uno de los lectores que él tenía en la ventana de su cuarto un calco gigante de Flecha. Dice que: “Era más grande que el ancho de la ventana y me tapaba el sol del amanecer”.

Me hizo acordar que durante gran parte de mi infancia, yo también tenía las ventanas de mi cuarto tapizadas con calcomanías de dudosa procedencia.

¡Qué manía! Las rejuntaba de adonde fuera y las pegaba sin criterio estético, ni de marca.

Es así que me despertaba cada día y veía calcomanías de Gati, Dogui, Cargill - y hasta frigoríficos CAP - mezcladas con algunas de YPF, el Automóvil Club y salames tandilenses Parrondo.

A mí no me tapaban poéticamente “el sol del amanecer”, pero no podía ver a los vecinitos del contrafrente, que eran más grandes y hacían unas fiestas buenísimas.

Mi viejo, tenía el vidrio de atrás del auto plagado de calcomanías. Muchas de ellas de lugares bonitos y una más grandota con forma de corazón albiceleste que ni vale la pena recordar.

Mi vieja opinaba que eso era una moda de mal gusto y que un día se iba a estrellar. Mi viejo nunca sacó las calcomanías del vidrio. Yo sí.

En cuanto a las cosas que decíamos mal, yo además de "calcamonía", recuerdo “tergopol”.

¿Qué otra cosa decíamos mal?

Monday, May 16, 2011

Si la conocés, me tomo una Cíndor

Corría el año 1981. Yo tenía un adefesio Grundig, un caso de combinado moderno que ya en ese entonces se veía antiguo.

El adefesio incluía bandeja toca discos, radio AM/FM y un caso de cassettera parecida a la de los autos. Si se te enganchaba la cinta era imposible sacarla sin cortarla.

Grababa incansablemente de la radio todo tipo de música en cassettes JVC. Por ese entonces, todavía no había resucitado el rock nacional y entre temas de películas como "Endless Love", el "All Out Of Love", de Air Supply o "Little Jeannie", de Elton John, a veces te enchufaban cosas como esta.

¿Que lo qué es? Ah mirá, de esto me enteré hace no mucho. Pero habré de confesar que la canción me quedó grabada en la memoria lo suficiente como para salir a buscarla 30 años más tarde y ahora compartirla.

"Lunedì chissà lei che cosa fa, oggi a scuola Serenella non ci va..."

Eso de no ir a la escuela y escapar es una temática que me encanta. Se repite, por ejemplo, en "Afuera de la ciudad" y en "Ana la dulce", de Nito Mestre y Miguel Mateos, respectivamente. Capaz fue por eso que me llamó la atención.

Además, hoy me hice la rata con aviso y no fui al laburo, así que la estuve canturreando y venía como anillo al dedo.

¿La conocen? ¿La recuerdan? Si alguno dice que sí, SIN TRAMPAS, la próxima vez que pueda me tomo una Cíndor. Sonaba bastante en Radio del Plata.



El tema es "Serenella", de 1980, editada en el disco homónimo del italiano Alberto Camerini.

Friday, May 6, 2011

Las Viudas, Seru y Pimpinela

Pero cómo me puedo haber olvidado de esto. ¡Pordió!

Claramente, en algún momento de mi vida, en algún momento de sus vidas, las Viudas se mezclaron con Pimpinela.

Me dijeron que te diga... en divertido mix con me engañaste, me mentiste al revés y un agregado de “a esa que te lava la ropa”. ¡Cómo es posible que hubiera olvidado esto!

Encuentran el video más abajo. Y tal como apunta mi amiga Chechi de Bragado, "no se pierdan el lookete del saxofonistaa!!! Rabiosos 80!!!".

Otra cosa que había olvidado: Es sabido que en mi muro de Facebook no se puede decir Seru. No se puede. Vos decís Seru y saltan millones de personas que hacen comentarios, se generan conversaciones encendidas, la gente canta a viva voz y a veces desentona.

No se puede decir Seru a la medianoche, por ejemplo, porque - como los Gremlins - nos convertimos. El que se iba a dormir despierta, el que se estaba por desconectar se conecta.

Con Las Viudas pasa lo mismo. No se puede decir Viudas porque cagamos. Esa noche, nadie duerme.

Mi amiga Anita hasta fue a desempolvar la entrada de su primer Luna Park. Puerta acceso por Bouchard. Un viernes 4. Las Viudas. Enternecedor. ¡Su primer Luna Park! Mejor que los escarpines del primer hijo.

Pero bueno, la cosa es que es así. Decís Seru, decís Viudas y nadie duerme. Y ya que nadie duerme. Aprovechen.

Me dijeron que les diga. Disfrútese. Es eficaz.

Sunday, April 24, 2011

Que no te pesquen con el Kinder en la mano

Esta semana, justo antes de las Pascuas, leí una nota que me dejó pensando.

En Estados Unidos, los huevos Kinder están prohibidos. Así nomás.

El organismo que se encarga de proteger al consumidor ha determinado que los huevos Kinder - o mejor dicho, los juguetitos que los hacen tan atractivos - son peligrosos para niños menores de 3 años.

Como tal, su venta está prohibida en el país, pero además - tomen nota - es ILEGAL ingresar al país con huevos Kinder. De ser detectados, les serán confiscados por las autoridades de frontera pertinentes.

Pese a que el Kinder no es ni por asomo un buen sustituto para un buen huevo de chocolate grandote, gigante, relleno de confites y con decoración en chocolate blanco, el juguetito le suma puntos.

Viendo la felicidad de mi hija al abrir el huevo Kinder que mi marido inadvertidamente trajo de Buenos Aires, y armando con ella la diminuta muñeca Jessie que vino adentro, me pregunté:

¿Qué hubiera sido mi infancia sin el chocolatín Jack Con Sorpresa? Se los dejo picando. Ya llegaré al Jack, que se merece mucho, mucho más que esta escueta mención en una nota pascual.

Mientras, les deseo Felices Pascuas a los que celebran la Pascua cristiana. Y felices huevos para todos los que adhieren a las costumbres paganas.

Ya saben: Si viajan a Estados Unidos, nada de hacer trasiego de huevo Kinder. No, no, no.

Dicho, así, con ceñito fruncido y dedito de maestra ciruela. En fin.

Sunday, April 17, 2011

Yo te conozco se lava la cara

Hola, chicos. Notarán que de ayer a hoy el blog se ve bastante distinto. Nuevos colores, nuevo diseño, todo nuevo menos los mismos contenidos sententosos-ochentosos de siempre.

El ranking de Sugus sigue allí - aunque renovado - y mis amados Sugus de limón siguen sin ir a ningún lado. Los Sugus de ananá humillan por afano. Al menos no van ganando los de - puaj puaj puaj - menta, como en otras oportunidades.

Así que, ya ven, todo sigue más o menos como ayer, solamente le cambié un poco la pilcha, para que ya que hablamos de los ‘70 y los ’80, al menos el blog tenga cara de Siglo XXI.

Déjenme sus comentarios y cuéntenme si les gusta, si no les gusta. Eso sí, nada de pedir diseño DISCO con bola de espejos, ni que empapele el fondo con fotos de gente degustando Cindor, por piedad.

Un abrazo,

Ceci

Saturday, April 16, 2011

En tu mismo sentido

Hace poco, decidí salir del armario y abracé mi amor por Helvética. Sí, el tipo de letra.

Cambié todos los fonts en mi computadora, en el e-mail, en casa, en la oficina. Basta de Verdana. Es tiempo que se sepa. Yo soy de Helvética.

Y haciendo eso, me acordé de una propaganda que me encantó siempre porque era un reflejo de cosas que yo sentía entonces y que - tal como se dieron las cosas - nunca cambiaron.

Decía: “De lo que uso no importa tanto el nombre, porque mis pies saben llevarme adonde. Donde puedo ser yo y vos podés ser vos, ese es el mundo del que soy, yo”.

Pero además, me gustaba porque sustituía las marcas de todos los productos que aparecían con nombres personales. La moto Honda, ya no era Honda sino Hernán, el walkman se llamaba Sebastián, el Jeep, Juan y la chica, bueno, de la chica ya me encargué en otro momento, y se llamaba María.

La otra particularidad que tenía el comercial era que mantenía un tipo de letra similar al de los logos originales, así que era fácil detectar la Coca-Cola en Carla, por ejemplo - aunque los colores eran de Pepsi.

Y de eso me acordé cuando pensaba en Helvética. Un tipo de letra sobrio y claro que ayuda a poner la atención en lo que se dice y deja el cómo en segundo plano. Igual que en la propaganda, donde lo que importaba no eran las marcas sino las identidades. O al menos, así lo recibí yo.

El comercial era de Flecha, de principio de los 80. La única marca que se veía en la propaganda, por supuesto, era Flecha y el chico no podía despegársela de las zapatillas, porque claro, igual que Helvética, iba en su mismo sentido. Hablando de nombres, en la verdad, la chica se llamaba Felicitas Uriburu y el chico era Eduardo Molina.

Acá está la propaganda que me encantaba. Hoy le enseñé la canción a mi hija y tuvimos una charla sobre ser lo que uno quiere ser.

Ahora, para las zapas, yo era de Pampero.

Tuesday, April 5, 2011

La remake de la dobladita

Pancho se topó con este link del New York Times. Pura tecnología puesta al servicio de la revista MAD.

Háganle click sin miedo, que aunque el venerable Times ahora cobre por sus contenidos, un par de clicks no se le niegan a nadie.

¿Qué es lo que van a encontrar? LA DOBLADIIITAAA, pero para doblar virtualmente con un leve movimiento del ratón.

Estoy hace veinte minutos como una tarada riéndome. Ingenioso. Gracias, Pancho!

Acá. Hagan click, acá.

Wednesday, March 30, 2011

Fuyi Vape: Triste como Pernía

Me dice una amiga que se acercó al río en Buenos Aires y la comieron los mosquitos. Que es otoño pero hay mosquitos. Que hay que encender el espiral. Uuh... me hizo acordar. ¡Cómo me gustaban los espirales!

Venían en una cajita. Algunos así encastrados unos con otros y había que separarlos con cuidado para no romperlos. Mi abuelo se encargaba de la tarea entre que preparaba el mate y me enseñaba a jugar al Culo Sucio.

También venían con un soporte de metal cualunque que servía para "parar" el espiral, que luego había que poner en un platito.

Cuando tuve más edad, se me inició en el rito de desprender los espirales, pero nunca encenderlos. Eso, era cosa de grandes.

Para cuando me tocó el turno de manipular fósforos, me cagaron con los Fuyi Vape. Fuyi Vape, moderno, limpio y seguro. Y si te descuidás también olía a lilas.

Bueno, no sé si a lilas, lila quedaban las tabletas después de consumirse durante la noche. En principio, eran azules como los Pitufos y más o menos igual de divertidas.

Nada de desprender espirales sin romperlos, nada de ensartarlos en el cosito de metal, nada de ponerlos sobre un platito, nada de ahogarse con sus efluvios.

Se introducía la prolija tableta en el prolijo aparatito de plástico blanco y rojo. Se enchufaba en la pared y se aspiraba profundo. Atrás quedaron las noches de verano con el reconfortante zumbido de los mosquitos y el agradable aroma del espiral.

Si hay una cosa que extraño de mi infancia es esa: el olor del verano con espiral.

Olor a veranos lentos, cuando a la noche levantaba brisa y debajo de la parra, a la vera del limonero, mi abuela encendía el espiral y permanecíamos calladas.

¿Los mosquitos? No sé. Pican, pican. Pero a mí lo que me gustaba era el espiral, un aroma intenso que concentra muchos recuerdos de los veranos de mi infancia.

Les dejo la propaganda que se veía entonces de "Tabletas Fuyi Vape compactas: Por si los mosquitos". En fin. Triste como Pernía.

Thursday, March 24, 2011

Nunca más

Yo te conozco de antes hace hoy un minuto de silencio y se va a negro. Eso también fueron los '70 y los '80. Nunca más.

Para que nuestros hijos no tengan dudas. Para que nadie muera ni mate por pensar distinto.

Honrar la vida.

Tuesday, March 15, 2011

El pantero rosa

¿Alguna vez pensaste que la Pantera Rosa era en realidad un "pantero"?

Sí, ese, la Pantera Rosa, era en realidad un señor "pantero". Si prestás atención, verás que en algunos episodios usa sombrero de copa y en otro hasta tiene una señorita.

Sin embargo, toda mi infancia y hasta hace poco, yo crecí pensando que la Pantera Rosa era, como su nombre indicaba, una pantera. Género femenino.

Nunca escuché que nadie la llamara el pantera rosa. Nadie nunca dijo "el album de figuritas del pantera rosa", por ejemplo. Nadie se tomó un helado del pantera rosa, que dicho sea de paso, estaba riquísimo.

Sí, por ejemplo, Sandro cantaba sobre su amigo El Puma. Tal vez porque era su amigo y no su amiga, nunca se me ocurrió pensar si el puma era puma o "pumo". Pero con la pantera fue distinto.

La cosa es que hace no mucho, mostrándole la Pantera Rosa a mi hija, me desayuné. En inglés, la cancioncita de la pantera rosa dice claramente que la pantera es un "pantero".

Mirá si no. El estribillo dice: "Acá está "el" pantera, "el" pantera rosa".

Además de contarte que todos quieren a una pantera que es rosa, agregan que: "es un gato cojonudo, un caballero, un erudito y un acróbata".

El único, el verdadero, el "pantero" rosa original, de pies a cabeza. ¿Qué tul?

En esa época, sería mediados de los '70, la cosa era la Pantera Rosa. Volvía del cole y miraba los dibus de la Pantera Rosa. Todo era la Pantera Rosa.

Hasta tenía un compañerito de colegio que la dibujaba perfecto. Y más tarde una compañerita de banco, que había venido de otro cole y se sabía la canción completa.

Y ya que estamos, volviendo al álbum de figuritas, yo las tenía todas. Logré juntarlas porque una amiga de mi mamá tenía un kioskito y me regalaba las cajas ENTERAS de los sobres de figuritas.

El kioskito estaba a una cuadra de Pueyrredon y Las Heras, o sea, en dirección contraria a mi casa, pero yo arrastraba al adulto de turno a buscar la caja de figuritas. Un día iba a aparecer la difícil. Seguro que sí.

Me acuerdo que además de las figuritas con los personajes de la pantera, había otros personajes y unas que explicaban "trucos de magia". Y esas las tenía mil veces.

El premio por completar el álbum era lo de menos, así que nunca lo reclamé. Una pelota número cinco o un muñeco de la Pantera Rosa, creo. Lo importante era conseguirlas todas.

Los dejo con la cortina del programa, que no sé si es la que más recordaba o tenía más vista. Y para los que quieran, abajo está la letra en inglés:



Think of all the animals you've ever heard about
Like rhinoceros and tigers, cats and minks
There are lots of funny animals in all this world
But have you ever seen a panther that is pink?
A panther that is positively pink.
Well, here he is, the Pink Panther
Everybody loves a panther that's pink
He really is a groovy cat
And he's a gentleman, a scholar, he's an acrobat
He's in the pink, the Pink Panther
The rinky-dink panther
And it's as plain as your nose
That's he's the one and only truly original
Panther pink from head to toe
Yes, he's the one and only truly original
Panther Pink Panther from head to toe

Tuesday, March 8, 2011

Un hombre solo es sólo el comienzo

Para que algo se empiece a concretar. Pero siempre hace falta que a su mano otras se sumen y que juntas trabajen y que juntas formen cientos de manos que se prestan ayuda y crecen y crecen y nada las detiene.

Se toman y aumentan y llaman a otros miles de brazos con una misma idea y avanzan y avanzan, trabajando con fe y esperanza, con fuerza y con coraje, siempre hacia adelante, siempre con nuevos brazos. Unidos sí, pueden más, todos juntos pueden más. Brazos unidos sí, pueden más, todos juntos pueden más. Unidos, sí.

Los otros días hablábamos de propagandas, cortinas y música de películas. Esto era la propaganda de SanCor - con el slogan "la gran empresa láctea argentina" - y sonaba en la década de 1980.

Pero antes de ser eso, fue uno de los temas de la obra musical "El Diluvio que Viene", que yo tuve la suerte de ver en un teatro de la calle Corrientes, en 1985.

También heredé el cassette de la obra de la mamá de mi amigo Sergio, a la que yo adoraba y pasaba a visitar con frecuencia. La cinta es de 1979. En el papel del padre Silvestre, José Angel Trelles, inolvidable. Con Vicky Buchino y Graciela Pal.

Todavía la tengo y todavía se escucha. Y con ella, la risa de Tuca, la mamá de Sergio.

El tema de la propaganda de SanCor es "Las Hormigas". La letra original era bastante distinta a la del comercial y el fragmento decía así:

Mas dos hormigas hacen dos hormigas, un ejemplo de solidaridad. Más por mucho apretar no podrían empujar, pero sí que al llamar a sus otras compañeras dándose maña mueven la montaña.

Mas dos hormigas con otras dos hormigas, son principio de una sociedad. Energía y coraje, pasaos este mensaje y a nuestro trabajo unamos nuestras voces. Y vamos ligeras, unidas no hay quien pueda...

Y luchan ya, fuerzan ya. Mueven la montaña, ya. Unidas siguen más, fuerzan más. Mueven la montaña, ya. Unidas corren más, vienen más. Mueven la montaña, ya. Unidas llegan más, fuerzan más. Mueven la montaña, ya.


El mensaje es el mismo. Unidas, sí.

Monday, February 28, 2011

¿De dónde salía la musiquita?

¿Alguna vez te preguntaste de dónde salía la música de "El Mundo del Espectáculo"?

¡Sí! La de "El Mundo del Espéctaculo", que se emitía los lunes a las 22:00 horas por Canal 13, con la conducción de Héctor Larrea. ¡Esa!

Esa que quería decir que te iban a rajar en dos segundos a la cama. O bien, quería decir que te estaban dando changüí y te podías quedar a embolarte con la película de grandes con tal de no irte nada a la cama.

Y después, llegó el día de quedarse a ver la película nomás, porque ya estábamos grandes y nos la re bancábamos aunque al día siguiente hubiera que ir al cole.

Fuera como fuera, sonaba así: cha cha chachán, chananananaaa nana naaaana cha cha cha chán....

Entonces, ¿de dónde salía la musiquita?

Mi amigo Ernie Reid, que de esto sabe una bocha y media, nos cuenta que el tema es "Wagon Wheel Watusi", compuesto por el estadounidense Elmer Bernstein, para la película de 1964, "Baby the Rain Must Fall".

Bernstein, quien falleció en 2004, compuso entre 1951 y 2002 infinidad de música para películas, como lo demuestra este tributo.

Si van a desempolvar el disco de la película "Ghostbusters", van a ver que el tema de la peli - no el mundialmente famoso de Ray Parker Jr. - sino el tema musical de la peli, también es de él.

Y es imperdible el tema de "The Magnificent Seven", popularizado en nuestra época por las propagandas de una conocida marca de cigarrilos - ¿A ver, cuál era?

Ahora sí: Continuamos viendo "El Mundo del Espectáculo", acá va, la cortina musical. Cha cha cha chán...

Wednesday, February 23, 2011

Pero el amor es más fuerte

Tengo amigos que están en FB y terminaron haciéndose amigos entre ellos. Vuelta y vuelta me tomaban la pared - incluso cuando yo no estaba - y organizaban fiestas virtuales con bolas de espejos y tendencias musicales varias.

La solución fue crear un MEGA muro, un caso de living comunitario donde se conversa, se escucha música y se putea o filosofa dependiendo el día y las circunstancias.

Las reglas de convivencia las pongo yo. En forma arbitraria y sin orden particular, al mejor estilo Reina de Corazones, de Alicia en el País de las Maravillas.

En la MEGA pared - que quede claro - no se bebe Cindor, ni se escucha a Julio Iglesias. Y los Pitufos no son bienvenidos.

Como es de esperar, algunas reglas no agradan y la gente protesta.

A raíz de una regla publicada hoy, alguien protestó y sacó a relucir el tema "El amor es más fuerte", de Fernando Barrientos y Daniel Martín, que canta Ulises Butrón en la película "Tango Feroz", sobre la vida de Tanguito.

Mi respuesta fue un juego de palabras sobre la letra de la canción, así que antes de publicarla, fui a verificar que la recordara correctamente. Y en un sitio de letras gringo, encontré lo siguiente:

"Pueden robarte el corazón
cagarte a tiros el morrón,
pueden lavarte la cabeza, por nada

Pero el amor es más fuerte..."

Internet da para todo. Cuidate el morrón.

De paso, me encanta el tema, con o sin morrón. Suelo decir que el amor es más fuerte, así porque sí y con frecuencia. Y lo digo al ritmo de esta canción.

Tuesday, February 15, 2011

Con los soquetes y con las medias

¿Dónde está? ¿Quién lo tiene? ¿Por qué no lo suben? ¿Qué se hizo del jingle de Ciudadela?

Ayer, se me ocurrió convertir un par de medias viejas en un muñeco para mi hija. Me pasé la tarde cosiendo y cantando en mi cabeza que "los niños juegan y juegan y juegan".

Quise mostrarle el jingle a mi hijita y no lo encontré. De vuelta, no lo encontré.

Hay en Internet una gran cantidad de blogs, escritos, mensajes y páginas de todo estilo que mencionan el jingle con corrección. Todo el mundo se sabe la letra. Todos recordamos la propaganda de nuestra infancia.

Tonces... ¿adónde fue a parar el clip? Si alguien lo ha visto, por favor súbalo y avise. Que están por empezar las clases y ya se sabe, todos necesitamos ir con los soquetes y con las medias CIU-DA-DE-LA.

Tuesday, January 25, 2011

Sin ropita es mejor

Me dicen que en Buenos Aires hace un calor infernal. Yo digo, ¿y si siguen los consejos de Divina Gloria?

Qué calor, qué calor desnudita se está mejor y listo.

Del disco "Desnudita es mejor", de 1986, Divina Gloria.

Nunca fue santo de mi devoción, pero es innegable que dejó huella en mi memoria porque acá estoy bajo la lluvia de invierno, 25 años más tarde, recordándola.

Thursday, January 20, 2011

Y una flor adentro de un raviol

La semana pasada se murió María Elena Walsh. Mi primer recuerdo de ella es un grabador Sony, de cinta abierta, parecido al de la foto.

El grabador, grandote, pesado y de carretes a la vista, era de mi papá. Era un aparato serio que él usaba para trabajar y yo nunca pensé que de allí pudieran salir cosas tan lindas.

Papá guardaba las cintas, todas prolijitas, en cajas con etiquetas. Recuerdo que se veían todas iguales, ordenadas en los estantes. No había nada en ellas que me llamara la atención.

Hasta que un día, a la vuelta del trabajo, papá vino con una cajita distinta: llevaba mi nombre y era para mí. Adentro, una señora de voz muy particular cantaba canciones para niños.

"Pez de platino, fino, fino, ven a dormir en mi gorro marino..." Las palabras que salieron de esa cinta me abrieron la puerta a un mundo de descubrimientos. Giros gramaticales, rimas sin sentido, melodías preciosas.

Con sólo girar una perilla, la máquina negra cobraba vida y mi cabecita se llenaba de imágenes de colores que acompañaban los relatos.

Cuando fui más grande, comencé a volcar estas imágenes al papel y a veces hacía mini pelis que luego trataba de mirar con un visor. Pese a que ni el medio ni el aparato eran los más adecuados, yo me las ingeniaba.

Porque la cosa es que María Elena, no sólo contribuyó a desarrollar mi imaginación y mi gusto por la música, sino también mi curiosidad e inventiva.

Si uno escucha con atención, sus canciones y relatos están llenos de: IDEAS! Ideas fantásticas, ideas descabelladas, ideas, así, de esas de dibujarte la lamparita en la cabeza.

¿"El Reino del Revés"? Ah! Las cosas pueden ser todo lo contrario de lo que parecen. ¿"Todo lo que guardan los espejos"? ¿Cómo se hace un espejo? "El cielo en la vereda, dibujado está" Claro! Se puede hacer collage con pétalos - pasame la plasticola, aunque resulta que mejor me funcionó el engrudo.

Siempre que pasaba por la tintorería de mi barrio me preguntaba si era una plancha como esa la que habrían usado en París para planchar a Manuelita y pensaba que era una barbaridad. Que esa no es forma de planchar caparazones y si le habría dolido.

Y cada vez que escuchaba "tantos años tardó en cruzar el mar" no lograba decidir si Manuelita era una tortuga de agua o de tierra. Si era de tierra ¿cómo hizo? ¿Iba en barco? Si iba en barco, ¿por qué tardó tantos años?

Así que de niña, los mundos de María Elena y el mío chocaban en un constante bullir de ideas, preguntas, colores. Y sentido del humor. Mucho sentido del humor para calentar los días cuando el sol no brillaba tanto.

Ya mucho más grande, sus canciones y escritos para adultos, me despiertan emociones y me dejan pensando.

¿Y qué fue del grabador? Cuando mi papá se dio cuenta de que era cuidadosa, me dio permiso para usarlo cuando quisiera. Además de llenar mi vida de música, fue mi conejito de indias y el inicio de mis habilidades para empalmar cintas, desarmar cassettes, cambiar almohadillas y jugar con "cocodrilos". Los negros y rojos con cables, no los que muerden.

"Y me espera para bailar, loca de risa la espuma del mar". Hasta siempre, María Elena - con énfasis en el "siempre".

Thursday, January 13, 2011

A palabras cortantes, oídos de merthiolate

En estos días, vi en el muro de un amigo en Facebook una conversación sobre "respuestas mordaces" de nuestra infancia - si se me permite tomar la frase de la fantástica revista MAD.

Respuestas mordaces eran todo tipo de versitos o retruques que servían para dar por terminada una conversación entre pares que no iba en la dirección que nos interesaba o que, francamente, ya nos había aburrido.

Por ejemplo, la niña de mi amigo cerró una pequeña discusión con él de la siguiente manera: "canto y cierro, y me tragué la llavecita y no la puedo masticar".

En nuestra época, se usaban otras como: "Espejito rebotín, a mi me rebota y a vos, te explota" o el "A mí qué me importa, cara de torta. Pico largo, nariz corta".

En una vena un poco más fuerte: ‎"Corto mano, corto fierro, que te vayas al infierno. Cucharita, cucharón, que te coma un león" y "Que te vaya bien, que te pise un tren, que te dejen chato como una sartén".

O este, más elaborado:
- Yo, mil millones
- Yo, cien mil millones
- Yo, infinito
- Yo, infinito punto rojo (o azul)
- Yo, infinito punto rojo, casita de dios no se discute (con tono de punto final)

A mí, que soy medio componedora, eso de dar por terminadas las discusiones sin un consenso o al menos un amistoso disenso, me sabía mal desde chica. Así que no las usaba mucho.

Pero mis preferidas eran las de la variante: "A palabras cortantes, oídos de merthiolate" o "A palabras electrizantes, oídos desenchufados".

Es sabido que Mafalda podía apelar a insultos como "pichiruchi" o en una partida de ajedrez recurrir a la "Defensa Siciliana".

Y ustedes ¿cómo daban por terminada la contienda? ¿Se acuerdan de alguna más?