Wednesday, March 30, 2011

Fuyi Vape: Triste como Pernía

Me dice una amiga que se acercó al río en Buenos Aires y la comieron los mosquitos. Que es otoño pero hay mosquitos. Que hay que encender el espiral. Uuh... me hizo acordar. ¡Cómo me gustaban los espirales!

Venían en una cajita. Algunos así encastrados unos con otros y había que separarlos con cuidado para no romperlos. Mi abuelo se encargaba de la tarea entre que preparaba el mate y me enseñaba a jugar al Culo Sucio.

También venían con un soporte de metal cualunque que servía para "parar" el espiral, que luego había que poner en un platito.

Cuando tuve más edad, se me inició en el rito de desprender los espirales, pero nunca encenderlos. Eso, era cosa de grandes.

Para cuando me tocó el turno de manipular fósforos, me cagaron con los Fuyi Vape. Fuyi Vape, moderno, limpio y seguro. Y si te descuidás también olía a lilas.

Bueno, no sé si a lilas, lila quedaban las tabletas después de consumirse durante la noche. En principio, eran azules como los Pitufos y más o menos igual de divertidas.

Nada de desprender espirales sin romperlos, nada de ensartarlos en el cosito de metal, nada de ponerlos sobre un platito, nada de ahogarse con sus efluvios.

Se introducía la prolija tableta en el prolijo aparatito de plástico blanco y rojo. Se enchufaba en la pared y se aspiraba profundo. Atrás quedaron las noches de verano con el reconfortante zumbido de los mosquitos y el agradable aroma del espiral.

Si hay una cosa que extraño de mi infancia es esa: el olor del verano con espiral.

Olor a veranos lentos, cuando a la noche levantaba brisa y debajo de la parra, a la vera del limonero, mi abuela encendía el espiral y permanecíamos calladas.

¿Los mosquitos? No sé. Pican, pican. Pero a mí lo que me gustaba era el espiral, un aroma intenso que concentra muchos recuerdos de los veranos de mi infancia.

Les dejo la propaganda que se veía entonces de "Tabletas Fuyi Vape compactas: Por si los mosquitos". En fin. Triste como Pernía.

Thursday, March 24, 2011

Nunca más

Yo te conozco de antes hace hoy un minuto de silencio y se va a negro. Eso también fueron los '70 y los '80. Nunca más.

Para que nuestros hijos no tengan dudas. Para que nadie muera ni mate por pensar distinto.

Honrar la vida.

Tuesday, March 15, 2011

El pantero rosa

¿Alguna vez pensaste que la Pantera Rosa era en realidad un "pantero"?

Sí, ese, la Pantera Rosa, era en realidad un señor "pantero". Si prestás atención, verás que en algunos episodios usa sombrero de copa y en otro hasta tiene una señorita.

Sin embargo, toda mi infancia y hasta hace poco, yo crecí pensando que la Pantera Rosa era, como su nombre indicaba, una pantera. Género femenino.

Nunca escuché que nadie la llamara el pantera rosa. Nadie nunca dijo "el album de figuritas del pantera rosa", por ejemplo. Nadie se tomó un helado del pantera rosa, que dicho sea de paso, estaba riquísimo.

Sí, por ejemplo, Sandro cantaba sobre su amigo El Puma. Tal vez porque era su amigo y no su amiga, nunca se me ocurrió pensar si el puma era puma o "pumo". Pero con la pantera fue distinto.

La cosa es que hace no mucho, mostrándole la Pantera Rosa a mi hija, me desayuné. En inglés, la cancioncita de la pantera rosa dice claramente que la pantera es un "pantero".

Mirá si no. El estribillo dice: "Acá está "el" pantera, "el" pantera rosa".

Además de contarte que todos quieren a una pantera que es rosa, agregan que: "es un gato cojonudo, un caballero, un erudito y un acróbata".

El único, el verdadero, el "pantero" rosa original, de pies a cabeza. ¿Qué tul?

En esa época, sería mediados de los '70, la cosa era la Pantera Rosa. Volvía del cole y miraba los dibus de la Pantera Rosa. Todo era la Pantera Rosa.

Hasta tenía un compañerito de colegio que la dibujaba perfecto. Y más tarde una compañerita de banco, que había venido de otro cole y se sabía la canción completa.

Y ya que estamos, volviendo al álbum de figuritas, yo las tenía todas. Logré juntarlas porque una amiga de mi mamá tenía un kioskito y me regalaba las cajas ENTERAS de los sobres de figuritas.

El kioskito estaba a una cuadra de Pueyrredon y Las Heras, o sea, en dirección contraria a mi casa, pero yo arrastraba al adulto de turno a buscar la caja de figuritas. Un día iba a aparecer la difícil. Seguro que sí.

Me acuerdo que además de las figuritas con los personajes de la pantera, había otros personajes y unas que explicaban "trucos de magia". Y esas las tenía mil veces.

El premio por completar el álbum era lo de menos, así que nunca lo reclamé. Una pelota número cinco o un muñeco de la Pantera Rosa, creo. Lo importante era conseguirlas todas.

Los dejo con la cortina del programa, que no sé si es la que más recordaba o tenía más vista. Y para los que quieran, abajo está la letra en inglés:



Think of all the animals you've ever heard about
Like rhinoceros and tigers, cats and minks
There are lots of funny animals in all this world
But have you ever seen a panther that is pink?
A panther that is positively pink.
Well, here he is, the Pink Panther
Everybody loves a panther that's pink
He really is a groovy cat
And he's a gentleman, a scholar, he's an acrobat
He's in the pink, the Pink Panther
The rinky-dink panther
And it's as plain as your nose
That's he's the one and only truly original
Panther pink from head to toe
Yes, he's the one and only truly original
Panther Pink Panther from head to toe

Tuesday, March 8, 2011

Un hombre solo es sólo el comienzo

Para que algo se empiece a concretar. Pero siempre hace falta que a su mano otras se sumen y que juntas trabajen y que juntas formen cientos de manos que se prestan ayuda y crecen y crecen y nada las detiene.

Se toman y aumentan y llaman a otros miles de brazos con una misma idea y avanzan y avanzan, trabajando con fe y esperanza, con fuerza y con coraje, siempre hacia adelante, siempre con nuevos brazos. Unidos sí, pueden más, todos juntos pueden más. Brazos unidos sí, pueden más, todos juntos pueden más. Unidos, sí.

Los otros días hablábamos de propagandas, cortinas y música de películas. Esto era la propaganda de SanCor - con el slogan "la gran empresa láctea argentina" - y sonaba en la década de 1980.

Pero antes de ser eso, fue uno de los temas de la obra musical "El Diluvio que Viene", que yo tuve la suerte de ver en un teatro de la calle Corrientes, en 1985.

También heredé el cassette de la obra de la mamá de mi amigo Sergio, a la que yo adoraba y pasaba a visitar con frecuencia. La cinta es de 1979. En el papel del padre Silvestre, José Angel Trelles, inolvidable. Con Vicky Buchino y Graciela Pal.

Todavía la tengo y todavía se escucha. Y con ella, la risa de Tuca, la mamá de Sergio.

El tema de la propaganda de SanCor es "Las Hormigas". La letra original era bastante distinta a la del comercial y el fragmento decía así:

Mas dos hormigas hacen dos hormigas, un ejemplo de solidaridad. Más por mucho apretar no podrían empujar, pero sí que al llamar a sus otras compañeras dándose maña mueven la montaña.

Mas dos hormigas con otras dos hormigas, son principio de una sociedad. Energía y coraje, pasaos este mensaje y a nuestro trabajo unamos nuestras voces. Y vamos ligeras, unidas no hay quien pueda...

Y luchan ya, fuerzan ya. Mueven la montaña, ya. Unidas siguen más, fuerzan más. Mueven la montaña, ya. Unidas corren más, vienen más. Mueven la montaña, ya. Unidas llegan más, fuerzan más. Mueven la montaña, ya.


El mensaje es el mismo. Unidas, sí.