Sunday, April 24, 2011

Que no te pesquen con el Kinder en la mano

Esta semana, justo antes de las Pascuas, leí una nota que me dejó pensando.

En Estados Unidos, los huevos Kinder están prohibidos. Así nomás.

El organismo que se encarga de proteger al consumidor ha determinado que los huevos Kinder - o mejor dicho, los juguetitos que los hacen tan atractivos - son peligrosos para niños menores de 3 años.

Como tal, su venta está prohibida en el país, pero además - tomen nota - es ILEGAL ingresar al país con huevos Kinder. De ser detectados, les serán confiscados por las autoridades de frontera pertinentes.

Pese a que el Kinder no es ni por asomo un buen sustituto para un buen huevo de chocolate grandote, gigante, relleno de confites y con decoración en chocolate blanco, el juguetito le suma puntos.

Viendo la felicidad de mi hija al abrir el huevo Kinder que mi marido inadvertidamente trajo de Buenos Aires, y armando con ella la diminuta muñeca Jessie que vino adentro, me pregunté:

¿Qué hubiera sido mi infancia sin el chocolatín Jack Con Sorpresa? Se los dejo picando. Ya llegaré al Jack, que se merece mucho, mucho más que esta escueta mención en una nota pascual.

Mientras, les deseo Felices Pascuas a los que celebran la Pascua cristiana. Y felices huevos para todos los que adhieren a las costumbres paganas.

Ya saben: Si viajan a Estados Unidos, nada de hacer trasiego de huevo Kinder. No, no, no.

Dicho, así, con ceñito fruncido y dedito de maestra ciruela. En fin.

Sunday, April 17, 2011

Yo te conozco se lava la cara

Hola, chicos. Notarán que de ayer a hoy el blog se ve bastante distinto. Nuevos colores, nuevo diseño, todo nuevo menos los mismos contenidos sententosos-ochentosos de siempre.

El ranking de Sugus sigue allí - aunque renovado - y mis amados Sugus de limón siguen sin ir a ningún lado. Los Sugus de ananá humillan por afano. Al menos no van ganando los de - puaj puaj puaj - menta, como en otras oportunidades.

Así que, ya ven, todo sigue más o menos como ayer, solamente le cambié un poco la pilcha, para que ya que hablamos de los ‘70 y los ’80, al menos el blog tenga cara de Siglo XXI.

Déjenme sus comentarios y cuéntenme si les gusta, si no les gusta. Eso sí, nada de pedir diseño DISCO con bola de espejos, ni que empapele el fondo con fotos de gente degustando Cindor, por piedad.

Un abrazo,

Ceci

Saturday, April 16, 2011

En tu mismo sentido

Hace poco, decidí salir del armario y abracé mi amor por Helvética. Sí, el tipo de letra.

Cambié todos los fonts en mi computadora, en el e-mail, en casa, en la oficina. Basta de Verdana. Es tiempo que se sepa. Yo soy de Helvética.

Y haciendo eso, me acordé de una propaganda que me encantó siempre porque era un reflejo de cosas que yo sentía entonces y que - tal como se dieron las cosas - nunca cambiaron.

Decía: “De lo que uso no importa tanto el nombre, porque mis pies saben llevarme adonde. Donde puedo ser yo y vos podés ser vos, ese es el mundo del que soy, yo”.

Pero además, me gustaba porque sustituía las marcas de todos los productos que aparecían con nombres personales. La moto Honda, ya no era Honda sino Hernán, el walkman se llamaba Sebastián, el Jeep, Juan y la chica, bueno, de la chica ya me encargué en otro momento, y se llamaba María.

La otra particularidad que tenía el comercial era que mantenía un tipo de letra similar al de los logos originales, así que era fácil detectar la Coca-Cola en Carla, por ejemplo - aunque los colores eran de Pepsi.

Y de eso me acordé cuando pensaba en Helvética. Un tipo de letra sobrio y claro que ayuda a poner la atención en lo que se dice y deja el cómo en segundo plano. Igual que en la propaganda, donde lo que importaba no eran las marcas sino las identidades. O al menos, así lo recibí yo.

El comercial era de Flecha, de principio de los 80. La única marca que se veía en la propaganda, por supuesto, era Flecha y el chico no podía despegársela de las zapatillas, porque claro, igual que Helvética, iba en su mismo sentido. Hablando de nombres, en la verdad, la chica se llamaba Felicitas Uriburu y el chico era Eduardo Molina.

Acá está la propaganda que me encantaba. Hoy le enseñé la canción a mi hija y tuvimos una charla sobre ser lo que uno quiere ser.

Ahora, para las zapas, yo era de Pampero.

Tuesday, April 5, 2011

La remake de la dobladita

Pancho se topó con este link del New York Times. Pura tecnología puesta al servicio de la revista MAD.

Háganle click sin miedo, que aunque el venerable Times ahora cobre por sus contenidos, un par de clicks no se le niegan a nadie.

¿Qué es lo que van a encontrar? LA DOBLADIIITAAA, pero para doblar virtualmente con un leve movimiento del ratón.

Estoy hace veinte minutos como una tarada riéndome. Ingenioso. Gracias, Pancho!

Acá. Hagan click, acá.