Wednesday, July 20, 2011

Yo sólo quiero

Cortesía de mi amiga Anita que me hizo acordar, hoy celebramos el Día del Amigo con una canción de los 70.

En español o en portugués, este tema emblemático del brasileño Roberto Carlos sonaba en el tocadiscos de mi madre, de mi tía, en la radio, las disquerías y la escuela.

Yo sólo quiero mirar los campos, yo sólo quiero cantar mi canto, pero no quiero cantar solito, yo quiero un coro de pajaritos, quiero llevar este canto amigo a quien lo pudiera necesitar.

Quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar.


Yo no sé si quiero un millón, la amistad es cosa seria y lleva amor y tiempo. Pero esta mañana, dale, cantemos todos.

Los dejo con "Eu quero apenas" - "Yo sólo quiero (un millón de amigos)", de Roberto Carlos y Erasmo Carlos (1974).

FELIZ DIA DEL AMIGO, CHICOS. Den todos los besos, todos los abrazos.

Saturday, July 9, 2011

Hoy mataron a Facundo

"No crezca mi niño, no crezca jamás, los grandes al mundo le hacen mucho mal".

Eso. En Guatemala, hoy, mataron a Facundo Cabral.

"El hombre ambiciona cada día más y pierde el camino por querer volar".

La foto es un cartel visto en 2009 sobre una autopista de la ciudad de Los Angeles.

Cuando lo vi y me detuve lo suficiente como para tomarla, me sonreí. Pensé que con su voz sentida, Facundo me dijo muchas cosas que en mi adolescencia faltaban. Yo era una niña y me habló seriamente, de adulto a adulto.

En versión de Sandra Mihanovich, "Vuele bajo". Gracias Facundo por transitar conmigo una parte de mi adolescencia.

Friday, July 1, 2011

Lo que yo sé de fútbol

Mi marido, que no sigue el fútbol más que para los Mundiales, ayer a la noche trae a la mesa este temita de River.

Nótese que el señor es bostero. No tiene particular inquina por la gente de River, pero es un señor ecuánime, así que no tiene particulares inquinas por nada, ni nadie - salvo el sistema de salud de los Estados Unidos de América y algunas otras cositas.

Yo me enteré tarde en la historia que mi marido era bostero. El dice que no me lo ocultó, que yo lo olvidé o no lo registré. En todo caso, una de las primeras cosas que yo noté fue su inteligencia y después sus pestañas, así que lo del cuadro de fútbol me pasó desapercibido hasta casi 14 años más tarde. La vida te da sorpresas.

Pero la cosa es que a raíz de su comentario caritativo sobre ese temita de River, yo recordé las cosas que de mi infancia sé de fútbol.

Fútbol de infancia era:

- El "Loco" Gatti, con vincha a la frente, pelos sudados y en la tapa de GENTE.

- Los rulos de Mario Alberto Kempes y el peinado prolijo de Daniel Passarella.

- Ubaldo MATILDO Fillol, énfasis en el Matildo.

- River de entonces para mí era: El "Beto" Alonso. Norberto Osvaldo Alonso. Y nada más que el Beto Alonso.

- Boca también era: el "Conejo" Alberto Tarantini, partenaire de Pata Villanueva, que creo que estaba fuerte, aunque no podría asegurarlo, pero seguro, seguro era a menudo tapa de GENTE.

- Otros futbolistas de mi infancia eran: Ricardo "Bocha" Bochini, en Independiente. Pelado y con honra. Y de Independiente también, Ricardo Pavoni.

De los cuadros que jamás olvidaré: Altos Hornos Zapla y Chaco For Ever. Mi viejo jugaba una vez por semana al Prode en la oficina y cuando le tocaba comprar la boleta a él, me hacía elegir a mí quién ganaba, quién perdía. No sé si llegaban lejos, pero los nombres me caían simpáticos. Otros nombres que me caían simpáticos, eran Talleres de Córdoba - no sé por qué - y Cipolletti, por la camiseta a rayas negras y blancas, o negra, y las manzanas, claro.

Hablando de camisetas: la de Ferro estaba muy bien, verde y sin distracciones, y la de Estudiantes de La Plata con sus franjas verticales blancas y rojas. Pero la mejor de las mejores era la de franjas azules y rojas de San Lorenzo, el equipo de mi viejo.

Mi viejo jugaba al fútbol muy bien. Así que para mí, fútbol de infancia también es mi papá pateando la pelota. Capaz alguien por ahí se acuerde. Yo, parece, heredé sus dotes y eso me valió la transferencia a un colegio de niñas ni bien mi mamá se enteró que mis amiguitos con entusiasmo me alentaban: "Pateá, Cecilia!"

Algo que no me gustaba nada: los relatores del fútbol y el fútbol en la radio. Ni el gordo José María Muñoz, ni Víctor Hugo Morales, ni nada. Para mí domingo de fútbol era la radio en el auto o los partidos en la tele con ese ritmo de relato frenético y exaltado y el ruido de la hinchada de fondo, como un mar, interrumpido de vez en cuando por propagandas igualmente frenéticas y de sonido metálico. Me quedó el odio para toda la vida.

Un recuerdo tierno: LAS FIGURITAS!!! Jugar a las figuritas. Coleccionaba las rectangulares, con la foto y el nombre de los jugadores y tenía fascinación por las de lata. Nunca entendí a quién se le ocurrió hacer chapitas de lata, que así se llamaban, CHAPITAS.

Igual, a las redondas nunca pude dominarlas. Eso de conseguir que se dieran vuelta de un golpecito o tirarlas contra la pared haciendo juego con el índice y el pulgar era imposible para mí. Toda una ciencia.

Para todo lo poco que yo he seguido el fútbol, recuerdo bastante y lo recuerdo con cariño. Una cosa que me divertía eran los sobrenombres de los clubes. "El Ciclón", los "Diablos Rojos" y por supuesto los "Pincharratas".

Recuerdo también que a los de River les decían "Gallinas". Pero, claro, de eso mejor no hablar.